martes, 16 de diciembre de 2008

Pompas de jabón.

Cogió sus bartulos un día más a pesar de que hacía un frío espantoso y le dolían los huesos. Llevaba dos semanas durmiendo en un banco, sus días de albergues quedaban muy atrás. Lo poco que ganaba iba todo destinado a comprar algo de comida y la manta que siempre iba con él.

Se colocó en el centro de la plaza, abrió el bote de jabón y mojando una cuerda en él y moviéndola empezó a crear pompas de todos los tamaños y formas. Al principio poca gente se paraba a su alrededor pero pronto las pompas captaron la atención de los niños que por allí pasaban y que lo miraban embobado, y con ellos a sus padres.




En ese momento olvidó todas sus penas y se alegró de hacer feliz a alguien aunque fuera tan sólo un instante ..





(Tanto la fotografía como el texto son originales y tienen derechos de autor su utilización sin consentimiento y sin nombrar a la autora suponen una demanda inmediata)

7 comentarios:

la chica pirata dijo...

Sí, yo también lo he visto por la calle, y sí, saca una sonrisilla.. :)

Borja F. Caamaño dijo...

Es importante crear sonrisas; la vida ya es bastante gris, por naturaleza, y dicen que reír la alarga además de endulzarla.

Un saludo desde el Otro Lado.

ALMA dijo...

Las cosas sencillas son las que nos ocasionan mas felicidad y nuestra mejor sonrisa.

Gracias por pasarte por mi casa, como regalo de bienvenida a todo recién llegado, un poema de Carlos Marzal, en mi voz, pluscuamperfecto de futuro.


Saludos

Beauséant dijo...

es triste por un lado y alegre por otro.. vaya, que es complicado de coger lo mires por donde lo mires...

rginfinito dijo...

has vuelto al blog, al blog, al facebook,....


donde estás que no te veo, tienes mi mail, dime que estás viva


besos

Bohemia dijo...

a mí me alucina ese tipo de generosidad, la generosidad del que nada tiene...¡que valiosa!

BSS

unpocodetodo dijo...

Sí, creo que las pompas tienen ese poder de hacer... magia.

Un saludo