lunes, 22 de febrero de 2010

Nadie

Había una vez una mano derecha enamorada de una mano izquierda. Día a día ansiaba acariciarla y entrelazarse con ella, pero la otra mano no sabía de su existencia ya que un cuerpo y unos brazos las separaban.

Un día, por casualidad se encontraron. Quién sabe cómo, sobre las teclas de un ordenador, en las cuerdas de una guitarra o en cualquier sitio vanal.

Ese día la mano izquierda se enamoró también y decidió que ni un cuerpo, ni unos brazos serían capaces de separarlas.





(El texto es original y tiene derechos de autor su utilización sin consentimiento y sin nombrar a la autora suponen una demanda inmediata)

4 comentarios:

marbu dijo...

Nadie..Nadie...si ellos quieren, pueden separarlos. Preciosas letras.
Un beso

DANI dijo...

"...Que tu mano izquierda no sepa lo que hace la derecha..." dicen.

Pero como tu has descubierto, tan sólo es para que no se enamoren.

Besos manoseados

mi nombre es alma dijo...

A veces se está tan cerca y al mismo tiempo tan lejos sin encontrarse nunca.

Un abrazo

Beauséant dijo...

mal arreglo tienen esos amores, son como una versión minimalista de Romeo y Julieta ;)